¿Dreamweaver? No, gracias

Publicado en Abril 2010

Los que hemos trabajado durante algún tiempo en la web sabemos lo difícil que es recibir una buena formación académica en la universidad española. Ahora, con el proceso de Bolonia, es el momento de introducir cambios en los métodos de enseñanza.

Me sorprendió descubrir que la formación universitaria no parece importante para la gente que trabaja en la web. La razón es simple: casi todos son autodidactas. Autodidacta no quiere decir que tengan alguna facultad especial que los hace diferentes, simplemente trabajan duro.

Gran parte de estos profesionales reniegan de la universidad o la consideran una pérdida de tiempo. Un buen amigo me comentaba que cuando estaba en clase se sentía como en un atasco, que miraba y solo veía otros coches también atascados. Imagino que muchos alumnos se verán representados en este ejemplo.

Unos problemillas de nada

La enseñanza de todo lo que tenga que ver con software en la universidad suele dejar mucho que desear. Me gustaría comentar algunos problemas que he visto en mi años de universidad y alguna idea sobre cómo mejorar.

Programas de asignaturas escritos en mármol

Una característica del software es la rapidez con la que evoluciona. Nos permite tener una industria en la que muchas cosas pasan en muy poco tiempo y cambiar a un ritmo imposible en otros sectores. Pregunta sobre cómo era trabajar en la web hace diez años y te dirán que era otro mundo. Nada que ver con la cantidad de recursos y herramientas que tenemos hoy a nuestro alcance.

Tratar de enseñar algo relacionado con Internet o con el software implica cambiar los programas de las asignaturas continuamente. Centrarse en conceptos generales está bien, pero puede cambiar la forma de entenderlos. Javascript por ejemplo, se usa de otra forma hoy, lo que ha traído un cambio de actitud entre los desarrolladores.

Los programas de asignaturas deben evolucionar. En mi experiencia he visto más asignaturas que nacen y mueren, que profesionales actualizando sus contenidos. Además hay que tener en cuenta las restricciones que impone Europa. Es muy difícil seguir el ritmo al que va la tecnología con este panorama.

Un collage de tecnologías

Cuando se trabaja con aplicaciones web, no sólo se usa un lenguaje de programación. Hay un conglomerado de tecnologías detrás de cada componente del producto final: SQL para bases de datos, PHP para contenidos dinámicos, Javascript para la interfaz de usuario, HTML/CSS para la capa final, etc.

Necesitamos enseñar que lo importante no es una determinada tecnología. Las necesidades del producto van primero, y emplearemos el software que mejor nos sirva en cada ocasión. Para llegar a esta mentalidad hay que enseñar los fundamentos detrás de cada software y dejar al alumno que descubra cómo se usa.

Es muy difícil que si un profesor no trabaja en la industria del software esté al día de las soluciones disponibles. A veces no hay suficiente tiempo y es aquí, donde la experiencia de la empresa debería jugar un papel más importante.

¿Y dices que es gratis?

Uno de las cosas que más me preocupan es que la universidad no alcanza a entender el open source. Siguen anclados en una época donde los departamentos gestionaban sus proyectos en secreto. No comprenden que sería mucho más fructífero abrirse al mundo y contribuir en proyectos abiertos. No tiene nada que ver con el altruismo, sino con el beneficio propio.

El open source ofrece un entorno competitivo donde aprender, permite trabajar con proyectos reales, fomenta el intercambio de información, los resultados benefician a todos, crea tejido empresarial… Si la mayor parte de los lenguajes de programación se han movido al open source será por algo.

No ver más allá de la herramienta

He tenido que asistir a exámenes donde, con papel y bolígrafo, tenía que explicar qué hacía determinado menú en determinado programa. Es un ejemplo extremo — ¡y cierto! — pero demuestra lo perdidos que están algunos profesores.

Si la asignatura es “diseño web” no deberíamos enseñar Dreamweaver, Frontpage o Flash. Enseñemos a estructurar la información en HTML, principios de interacción y a montar diseños con CSS. La herramienta siempre te va a condicionar, enseñemos buenos fundamentos y a partir de ahí que investigue el alumno todo lo que quiera.

Está demostrado que aprendemos poniendo en práctica la teoría: el cerebro fija conceptos haciendo cosas. Necesitamos más práctica real y menos teoría superflua en la universidad.

Desconectados de la realidad

La universidad debería ser un lugar donde experimentar con la tecnología. Cuando estás estudiando, a pesar de las prácticas y los exámenes, tienes el tiempo y la libertad para hacer lo que quieras. En una empresa la situación es muy distinta, suele haber plazos muy concretos y tecnología probada — que es menos divertida bajo mi punto de vista — con la que trabajar.

Una solución es dejar que las empresas aporten briefings reales para las prácticas en la universidad. Hay que ponérselo fácil, eliminar papeleos, trabajar en proyectos útiles y cumplir plazos de entrega.

La empresa tiene parte de culpa en ésto. Yo creía que cuando te daban una beca, recibías dinero para estudiar o para realizar un proyecto de investigación. Al parecer no es así. Si te dan una beca hoy en España es para deslomarte trabajando por menos de la mitad de un sueldo normal. Ésto tiene que cambiar. La relación entre empresa y universidad debe ser saludable para que funcione.

El secreto está en la masa

Internet es tecnología, pero sobre todo es un soporte multimedia. No importa en que sector trabajes hoy vas a necesitar la web. No podemos marcar la diferencia si seguimos construyendo webs en España como hace diez años. Echas un vistazo a las páginas de la administración pública y da pena.

Todo debe empezar con la educación y la universidad es el lugar perfecto. Tiene alumnos entusiastas, con nivel intelectual y ganas de hacer cosas. Tan sólo hay que explicarles que Internet es algo más que redes sociales y darles unos contenidos actualizados. Fomentemos las buenas prácticas, formatos abiertos y el intercambio de información.

La naturaleza de Internet es abierta — no confundir con gratuita — y no podemos permitir que se nos escape esta oportunidad para hacer las cosas bien. La tecnología es la arcilla con la que se moldea el mundo hoy.

Mi universidad

He estado más de ocho años en la universidad española y he disfrutado de cada uno de ellos. No ha sido porque todos las clases fuesen buenas, todos los temarios me interesasen o por obtener un título. Ha sido por la gente que he conocido, por el intercambio de ideas, por la motivación para seguir trabajando y aprender.

Las empresas más importantes de software — léase Apple, Microsoft o Google — llevan un buen rato mirando al mundo de la educación. Han abierto archivos de libros, promocionado el intercambio de vídeos formativos y desarrollado software para el estudio. Parece que la universidad mira hacia otro lado.

Creo en la necesidad de una universidad pública que forme librepensadores, no operarios. Me gustaría ver en el futuro gente matriculándose porque es un lugar de encuentro y reflexión, y no por obtener un título.

Recursos

Propuesta de taller: Diseño web con HTML y CSS
Hace unos meses preparé un taller para centros culturales. No hubo suerte y nadie quiso llevarlo a cabo al final. Es una adaptación de varios programas que he visto por Internet y mis propias ideas. Eres libre usarlo directamente o como ejemplo para elaborar el tuyo.

Teach the web
Uno de los mejores recursos que he encontrado para ayudar a profesores. Tiene de todo: teoría, ejemplos, entrevistas y un enfoque moderno. Todo puede usarse también en tus clases.

Designing with Web Standards
Todo un clásico para la gente que trabaja en la web. Es un libro que se ha ido actualizando con el tiempo y los cambios en los estándares. Han sacado una nueva versión hace poco y si nunca has trabajado con estándares este es tu libro.

The Smashing Book
Una agradable sorpresa de este año. Smashing Magazine es un blog de referencia para los diseñadores web y este libro es un resumen de las tácticas esenciales que hay que conocer. Lo que más me gusta es que no se queda solo en el CSS, enseña conceptos de interacción, user testing y buenas prácticas.

Designing for the Web
Mark Boulton es un diseñador inglés respetado en la comunidad y con gran trayectoria. El año pasado publicó este libro y hace poco lo ha puesto a disposición de todos en su web gratis. Es un buen libro para los que buscan algo más avanzado.

¿No te apetece leer?

Todos estamos siempre muy ocupados y ya no hay tiempo para leer. Por eso también puedes escuchar los artículos y también descargarlos.

Sobre el autor

Marcelino Llano

Marcelino Llano (Oviedo, 1984) es diseñador industrial, licenciado en comunicación audiovisual y un entusiasta de la web. Los últimos seis años ha trabajado como diseñador y UX.

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